Principal Relatos Cuentos Poesías Opina
La amiga mochila

Un día fatídico, ese en el cual decides pasar una velada agradable con los amigos de toda la vida, llega una presentación totalmente inesperada: La amiga "Mochila".

Te la presentan como la amiga de un amigo en común y sin apenas conocerte, comienza la persecución. Se toma unas confianzas que nadie le ha dado, te dice que bonito pelo tienes, que maravillosa eres, cosa que te extraña, ya que aun no te ha dado opción a abrir la boca.

¡¡Qué raro!! te dices a ti misma, mi familia aún no se ha dado cuenta de cuan bellísima persona soy, y eso que llevo prácticamente viviendo con ellos toda mi vida, unos treinta años, poco más o menos.

Pero no; da la casualidad, que después de la ya citada fatídica velada, resulta que aun te sientes como un bicho raro, ya que a todos poco les ha faltado para aplaudirla y tú te vas a casa con un amargo sabor de boca, porque te dices: "que coño le habrán visto de estupenda que a mí me queda por descubrir", y no habrá sido por lo poco que ha hablado de su vida, que parece que ya la conoces de siempre.

Comienza el dolor de cabeza, estás a punto de reventar. Los oídos te estallan, sabes la vida de su abuela materna, sus amigas son todas unas "petardas", porque… ¿como es posible que una chica como ella, se haya podido quedar sola ante el abismo?

Entonces te dice: "como me habéis caído tan bien, dejadme vuestro teléfono." y ahí la hemos jodido. Tu dices: "perdona, es que como yo no me llamo, no me lo sé". Pero llega la más avispada que tiene el móvil encima de la mesa y dice: "no te preocupes maja, yo te lo doy", y simplemente porqué le ha dado pena que la muchacha se quede tan solita una tarde de sábado, que ya no va a ser el sábado, que ahora siempre estará disponible, a cualquier hora, y ni siquiera esperará a que la llames, ella ya se encargará hasta de organizarte los días después de un cansado día de curro.

Vas a la autoescuela (por decirte algo), y aparece fuera dando toquecitos en el cristal; te das la vuelta (no solo tu, toda la clase) y allí está ella con una sonrisa “profident” que ya me la querría yo perder. Te saluda y te hace un gesto con la mano diciendo: “sal, sal”. Tú le respondes en voz baja y con una sonrisilla falsa: “espera un momento, estoy ocupada”.

Ya no la ves. ¡¡¡ufff menos mal, ¡ha desistido! Pero no, aparece la secretaria de la autoescuela interrumpiendo al profesor, y se dirige a ti. “Oye, hay una chica aquí que dice que salgas un momento que tiene que hablar contigo”.

Los alumnos empiezan a taconear en el suelo y a mirarte con cara de mala hostia, te levantas con cara de circunstancia y el profesor comienza a hacer chirriar la tiza.

-¿Qué quieres, hermosa?

-Ay, es que verás... he tenido un día durísimo, ¿entiendes?

-Ajá, a mí me lo vas a contar…

-¿te queda mucho para salir?

-Según el tiempo que estés tu aquí, qué pasa?

-¿te acuerdas el chico ese que me gustaba y tal?

-siiiiiii!!!!! No me voy a acordar, te tiraste todo el fin de semana hablando de él

-Pues fíjate, me ha dicho que... éste... luego te lo cuento.

-Claro, y ahora me dejas con la intriga.

-Me ha saludado y buaa chica, me ha preguntado, y yo como tonta me he quedado en blanco.

-Bien, ¿y por un saludito me has interrumpido?

-Ah, y otra cosa: que mañana vamos a ir al cine a ver Terminator 324.

-¿A si? No me gusta esa película, no voy, ¿quién ha optado por esta decisión tan poco acertada?

-Pues yo... es que él me ha dicho que iría y como no tenemos nada que hacer mañana ¿no?

-Y buenooooooo tu que sabes si tengo algo que hacer

-Lo siento, ve con las demás.

-El problema.... es que todas tienen planes.

-Yo también.

Lo que faltaba, comienza a hacerte caritas tristonas varias, llega al pucherito, a abrazarme... total, ¿desde cuando la conozco?, ¿dos semanas?¡Coño!, ya ni me deja tomar mis propias decisiones… es como una mosca cojonera. Nada, como soy gilipollas, al final le digo que vale con resignación y allí está ella dando palmotadas, saltando, y diciendo: “eres la mejor”.

Entras ya desconcentrada a la autoescuela y “¡tachán!” Finalizó la clase... ¡la hostia! Y encima nos estaban explicando mecánica, lo que peor se me da... nooooo!!!! Ahora tendré que pedir apuntes a mis compañeros....

Tranquila, total, la amiga_mochila te ayudará con la dichosa mecánica ¿no?

Suele pasar, todas están encantadas de haberla conocido hasta que comienzan a conocer su faceta de “grano en el culo” y se esparcen por los bosques... y a mí, que la “calé” en el primer momento, me toca aguantar un martes por la tarde, sus monólogos acerca del bendito víctima y lo que es peor, tragarme la puta película de Terminator 324 que detesto.

Entras en el cine, y te dices: “bueno, al menos voy a hartarme de palomitas”...

-Psee, eh, ¿te pido una de palomitas?

-Nooo, que estoy muy nerviosa, y no me va a ver comiendo ya desde el primer día de encuentro.

-Encuentro no, mona, encontronazo, ¿no me dirás ahora que has quedado con él?

-Bueno, yo me entiendo.

Compras tus palomitas gigantes para entretenerte con “algo” y una súper coca-cola... entras a la sala que no te quedan más manos... y te comes las palomas con la boca, das un sorbito y entonces ¡oh nooo!, le ve en la fila del centro, así es que no se le ocurre otra cosa que colgarse literalmente de tu brazo y te vierte toda la coca-cola por el suelo... ¡¡¡ Qué cojones hago yo con la pavita ésta!!!

Comienzo a decirle: “en serio, tronca, estás de la olla o es que venías así en el pack que tu madre compró en el rastro?”

Se pone blanca, y no por la charla que le doy... si no porque el chico gira la cabeza y nos mira, la saluda y me quedo como gilipollas hablando sola, mientras ella sale corriendo a su encuentro.

Nada, la película en medio, uno a un lado y la otra (la que no pensaba comer) devorando tus palomitas a puñados...

¿qué pasa? Típico, le has caído bien al pavo, por lo patosa que ha resultado la cita en el cine y al final te pide a ti para salir otro día, en lugar de a ella.... ¡¡¡bendito sea el cielo!!! Encima, para más INRI, la tía se mosquea contigo y nada... ya no le sirves de segundo plato, así es que desaparece del mapa y comienza su persecución a otro grupito donde la dejen meterse... comentando: “fíjate, con lo maravillosa que soy yo, y sin amigas”.

Es fantástico tener “amigas” de este tipo, son como granos en el mismo culo, pero sin el como....

Dios bendiga a las amigas mochila.