"Han
abusado de Marina y ella no va a permitir que ocurra lo mismo
a otras mujeres."
Con
estas espeluznantes palabras impresas en la portada Luchy nos
presenta su nueva novela, ganadora del premio de literatura juvenil
"Leer es vivir" convocado por el Ayuntamiento de León
y por la editorial Everest en su séptima edición y
en el que participaban 456 autores de diferentes países.
El
jurado, presidido por Dolores González y por la presidenta
de la fundación Rafael Alberti, María Asunción
Mateo, falló el premio el día 29 de Octubre de 2003.
El acto de entrega del galardón tuvo lugar el miércoles
24 de Marzo de 2004 en la sala Valle Inclán del Círculo
de Bellas Artes de Madrid.
Por
su parte, las presidentas del jurado señalaron que han
valorado el enfoque y la calidad literaria con que Luchy Núñez
ha tratado un tema tan difícil de abordar como son los abusos
sexuales que sufre una adolescente, sin caer en comentarios morbosos
o escabrosos, que es como se consigue conquistar al lector y que
se sienta identificado con la protagonista. También destacaron
la excelente construcción de los personajes y como cada miembro
de la familia vive lo ocurrido, en especial el papel de Dakota,
la madre de Marina que se encuentra en constante lucha entre ser
una buena profesional, buena madre y buena hija.
| Las
fotografías del acto de entrega de premios: |
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Tras
abusar un hombre de la joven Marina, la esencia y los sentimientos
de los miembros de su familia afloran: rabia contenida, odio, consuelo,
cariño y esa extraña vergüenza que siente la
víctima, quien acaba enfrentándose con valentía
a los hechos. La madre de Marina reflexiona sobre la vida y el hecho
de que los hijos piensen y decidan por ellos mismos.
Esa
extraña vergüenza es una novela inspirada en un
hecho real y cercano a la autora. La obra está protagonizada
por una joven estudiante que una noche es retenida en el ascensor
por un individuo que abusa sexualmente de ella. A partir de ese
momento la joven se debate entre el sentimiento de vergüenza,
la culpabilidad y el miedo a salir a la calle, un miedo que el agresor
no tiene.
Aunque
hay muchos párrafos hermosos en la novela, podríamos
destacar el siguiente:
| "Qué
complicada era la vida, que fácil organizarla. Ahí
estaba Candela, arreglando con rezos la ausencia de sus hijos.
Había llegado del otro lado del mundo para cuidar a una
madre a quien su hija no podía cuidar. Y a todo ese afán
que deshacía familias y las entrelazaba con otras lo
llamaban trabajo. De modo que todo giraba en torno al trabajo.
Seguramente no había más remedio, pero era bien
difícil ser feliz. Como podía ser feliz una mujer
que había dejado a sus hijos. Y como podía ser
feliz una hija que carecía de tiempo para cuidar a su
madre". |
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Y
también este otro en el que afloran grandes sentimientos:
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"-Ya
estoy aquí.
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| -Gracias
a Diosito, niña. |
| -¿Has rezado por mí como rezas por tus Juanes? |
| -Rezo por mi mundo, y desde hace tiempito, tú formas
parte de mi mundo" |
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En
un artículo que el Diari de Tarragona dedica a la escritora
el 27 de Marzo, se hace mención de que Luchy introduce en
su novela a través de distintos personajes, temas tan actuales
y candentes como la inmigración, el cuidado de las personas
mayores y la difícil tarea de la mujer de conciliar su vida
familiar y su vida profesional.
Actualmente,
el Círculo de lectores a reeditado la obra dentro de
la colección titulada Rebeldes con causa.
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