| Luchy
Núñez Martínez nace en Tarragona, en Noviembre
de 1944, es la segunda de tres hermanos de una familia de larga tradición
militar.
Estudió
el bachillerato de ciencias y el preuniversitario en el colegio
religioso del Sagrado Corazón de Tarragona. No fue una estudiante
modelo. Prefería los cuentos, y las novelas a los libros
de texto, y los hacía servir como libros de lectura. Su libro
preferido y el que usaba con más frecuencia era el diccionario
de Casares. Quizás era una niña introvertida y soñadora,
y siempre se recuerda a sí misma con un lápiz y un
papel, reconstruyendo todo aquello que no le gustaba. Cuando ingresó
en bachillerato, con solo diez años, obtuvo su "primer
premio literario" con una redacción que fue leída
delante de todos los alumnos de bachillerato y de magisterio.
En
la adolescencia ya había decidido que quería escribir
y sus únicos excelentes, los que se mereció en la
escuela, fueron los de literatura. En aquellos tiempos publicó
su primer artículo en el Diari de Tarragona, con el cual
continua colaborando en la actualidad. Cuando acabó el bachillerato
ingresó en la Diputación, como funcionaria. Un año
después pidió excedencia y se fue a Francia, al colegio
Jeanne d'Arc, situado en Aubusson (La Creuse), donde estudió
el curso de Philosophi que equivaldría al preuniversitario
español.
Volvió
a España, con la intención de seguir sus estudios
en Londres, pero conoció a quién fue el padre de sus
tres hijas y se casó, trasladándose a vivir a Granada
en 1963, y dos años después a Barcelona. En 1978,
murió su padre y Luchy Núñez sufrió
una conmoción tan fuerte que abandonó su domicilio
familiar; se encerró en una celda de Montserrat. Estuvo allá
escribiendo día y noche una carta a su padre, en la cual
trataba de recuperar el tiempo perdido. "Si vinieras -le dice
a su padre- te exigiría ¡no hables! Que me urge hablar
primero de lo mío. Te explicaría en qué manera
lamento no haber aprovechado el tiempo en que tu vida y la mía
coincidieron". De esta carta surge el que fue su primer libro,
"Paseos", un conjunto de breves relatos llenos de melancolía
cuyo hilo conductor es la ausencia de su padre. Siguió viviendo
en Barcelona hasta el año 1982, en el cual volvió
a su ciudad natal, con sus tres hijas. En Tarragona, reingresó
en la Diputación y, con su hija pequeña en edad escolar,
se licenció en Filología Hispánica en la Universidad
"Rovira i Virgili".
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Luchy
Núñez con el crítico Lorenzo López
Sancho
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A
su llegada, encuentra envejecida su ciudad. Las piedras, los
monumentos siguen erectos, pero las personas han desaparecido o
cuando se cruzan con ella no la reconocen. Cada rincón es
un reencuentro con el tiempo pasado. Escribe en uno de los
poemas que van adquiriendo forma y que constituirán su segundo
libro, un poemario dedicado a Tarragona:
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| Siempre
quedan las piedras |
| las
rosetas de los sueños y las vidas |
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El libro se titula "Elongación de Rotura"
y en el la autora desnuda su alma en el mismo límite de la
máxima elongación, es decir, el punto de inflexión
en el cual, si se va más allá, se corre el riesgo
de no poder escaparse de los demonios personales. De aquí
que en el poema "Murallas romanas", la autora confiese:
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| Heme
de pronto aquí, y os digo |
| que
mi hija no va a notar mi desconcierto |
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"Elongación
de rotura" es un canto al amor a la ciudad de Tarragona.
A
su llegada a Tarragona se consolidó como escritora, ya
que el mismo año en el cual se publica su poemario, obtuvo
el tercer lugar en el premio Ateneo de Sevilla con la obra "Doña
Pura A.A." y, el año siguiente, obtuvo el cuarto lugar
en el premio Planeta, con la novela "Abre la boca". Por
otra parte colabora asiduamente con el Diari y eventualmente en
revistas literarias y especializadas en filología, como la
revista "Salinas" de la Universidad "Rovira i Virgili".
En
1990, y sin dejar su lugar de funcionaria en la Diputación,
ganó el premió Ciudad de la Laguna, con la novela
erótica "Tiemblo al hombre", y un año después
Juan Carlos Onetti la llamó para felicitarla, ya que acababa
de ganar el premio internacional de relatos Juan Rulfo, al cual
se habían presentado 3.724 escritores de todo el mundo. Recibió
el galardón de Radio France, en la Maison de l'Amerique Latine,
en el Boulevard Saint Germaine, de París. El relato se titula
"En el pucching de las costillas de Dios" y fue publicado
por la 'Editorial Diana, de México.
Uno
de sus artículos, publicado en el Diari de Tarragona,
titulado "Matar a un niño", estuvo seleccionado
por el jurado del prestigioso premio de periodismo César
González Ruano y, hasta nuestros días, Luchy Núñez
se ha convertido en la única mujer del Estado español
ganadora del citado galardón, desde su creación el
año 1975. La Fundación Cultural Mapfre Vida, publicó,
con motivo del XXV aniversario del premio González-Ruano
de Periodismo, una edición con todos los escritores y periodistas
ganadores.
Con
sus colaboraciones en la prensa local, Luchy Núñez
consiguió un estado de opinión y de denuncia social,
que la mayoría de veces no es del gusto de la clase política.
Esto, junto con la circunstancia que ella es funcionaria de la Diputación
de Tarragona, le crea más de un problema con los políticos
a los cuales conoce de primera mano. No tiene bastante con sus artículos,
que en 1995 publica "Jefes, Jefecillos y otros animalillos",
novela de humor de la cual, funcionarios y políticos no salen
muy bien parados.
Motivada
por la adolescencia de su hija pequeña, se introdujo
en el mundo de los jóvenes, descubriendo que la rebeldía
no es una cosa "forzosamente mala", simplemente es una
manera de estar en la vida y de ir creciendo, propia de los adolescentes
que se han de respetar. Fruto de esta etapa es su primer libro de
literatura juvenil, "No es tan fácil saltarse un examen",
premio Gran Angular 1998, de la editorial SM. Luchy Núñez
se encuentra cómoda en la literatura juvenil e insiste con
dos libros más, con los cuales obtiene el doble accésit
al Premio Lazarillo 2001 con las novelas "¿Quién
dijo viejo?", publicada por la editorial Bruño, y "Corriendo
niño, llegando hombre".
El
mismo año quedó entre los finalistas del premio
"Café Gijón", con la novela "Los vados
del desierto", actualmente pendiente de publicación.
Actualmente
está trabajando en dos novelas y es columnista del diario
gratuito Metro Directo, de Barcelona, y colaboradora del Diari de
Tarragona.
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Luchy
Núñez como jurado de un concurso de narraciones
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